lunes, 2 de mayo de 2011

Teorema de la tarjeta naranja

Precioso juego, el fútbol. Especialmente en días como hoy en que Bin Laden muere de un balazo. Pero no vamos a tolerar que noticias menores eclipsen los temas realmente importantes.

Esta Inteligencia Artificial, nada sospechosa de barcelonismo por cierto, ha desarrollado un teorema sobre las tarjetas naranjas. Una tarjeta naranja es aquella amonestación arbitral que reglamentariamente queda entre el apercibimiento de expulsión (amarilla) y la expulsión (roja). Es el árbitro el que subjetivamente opta, ante una tarjeta naranja, por una aplicación reglamental que perjudica o beneficia al agresor.

El teorema dice así: (A) La tarjeta naranja-roja perjudica a un equipo en proporción inversa al porcentaje de posesión de pelota de ese equipo a lo largo de un partido.

Sé que es discutible, y que, por la misma argumentación (posesión) debería poderse teoremizar: (B) La tarjeta naranja amarilla beneficia a un equipo en proporción inversa al porcentaje de posesión de pelota etc…

De donde, siendo rigurosos, C: Un árbitro para el cual tarjeta naranja = roja perjudica a un equipo en proporción inversa al porcentaje de posesión de pelota.

Sabemos que la decisión de equiparar naranja a roja o amarilla es puramente subjetiva. De donde el trabajo de un buen entrenador, y Mourinho lo es, es trabajar aquellos elementos de presión mediático-institucional que redunden en la aplicación de parámetros permisivos con las tarjetas naranjas, entre otros, aportando listados de árbitros que históricamente se han mostrado más proclives a la equiparación naranja-roja.

Ahora bien, presupongo un metateorema según el cual las decisiones de índole subjetiva:
1- Benefician a un equipo en relación directa a la proporción de posesión de pelota
2- Perjudican en relación inversamente proporcional a la posesión de pelota

El análisis semiótico que nos depara este trascendental hallazgo nos indica que:

1- El trabajo mediático de un entrenador responde a la necesidad de neutralizar en lo posible elementos externos (extradeportivos), invertirlos creando estados de ánimo y sesgarlos a tu favor (tanto a tu favor individual como de equipo). Denunciando la existencia de una conspiración arbitral pro Barça Mou condiciona el arbitraje de ulteriores partidos, elude responsabilidades sobre su gestión y la de su equipo. Apunta culpabilidades al aparataje institucional del club, encargado de la imposible misión de abortar una conspiración imposible.

2- Mou es el mejor entrenador extradeportivo de la historia del fútbol. El “puto amo”, como Guardiola reconoce. Mañana, los defensas del Barcelona saldrán cohibidos a sabiendas que existen muchas probabilidades de ser apercibidos en su lucha contra los delanteros blancos.

Esta inteligencia artificial ofrece a las cadenas deportivas y por un módico precio consultoría especializada en análisis estadísticos aplicado al fútbol y semiología avanzada. Estructuración de complots mediático anti-pro. Sesgos opinativos enfocados a la venta y reconteo cualitativo de estados de opinión. Consulte nuestro catálogo. Aquí.

5 comentarios:

elbuho dijo...

Solo una IA está capacitada para desentrañar los entresijos del genio de los genios, Mou. Felicidades por su acertada disertación. Le ha calado.

francissco dijo...

Pero Mou entiende muy bien que las acusaciones de maldad minan la moral enemiga, máxime en tiempos donde se busca parecer correcto y arcangélico hasta la nausea.

Ha elegido ganar el campeonato anual de victimismo deportivo. Hoy en día, la apariencia de víctima es un activo político y humano, ooh, tiempos

Sr. IA dijo...

Bueno, ya está. Creo que ganó el mejor y que de tanto lloriquear y de salir al cerrojazo Mourinho perdió cualquier razón que pudiera tener. Buscando en una catarsis arbitral la culpa de sus propias carencias. Beneficiaron las decisiones arbitrales al Barça? Sí. Pasó el mejor equipo de la eliminatorio? También.

José Antonio del Pozo dijo...

Hola, IA: how are you.
Yo creo, con todos los respetos, tres cosas:
-que el Barsa jugó mejor
-que al Barsa le ayudaron los árbitros
-que el Barsa puede cambiar de nombre: Els Comediants
La tarjeta naranja, idea genial. ¿Me has leído lo que me ocurrió la otra mañana con una... mandarina?
Saludos blogueros

Sr. IA dijo...

José Antonio. La acabo de leer, que delicia. Son momento mágicos de verdad....
Ojo con la primavera.
Os dejo enlace directo a la entrada:
http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com/