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domingo, 7 de febrero de 2010

¡Qué niño tan rico! (The road)




Les confieso que viendo el cachet alcanzado por la novela de Macg lo que sea uno se sorprendía un tanto. Sonaba ese tipo de historias tipo niño del pijama a rayas, recluta con niño, De los Apeninos a los Andes… En resumen, el típico bodrio sensiblón apuntalado en el amor filial. Un padre, un hijo, una situación límite en un entorno nihilista… y a darle al lacrimal. Vista la película (un tostón), lo mejor que puede decirse es que la iluminación mola y las previsibles situaciones de corre corre que me comen al niño no están mal y no terminan ahogando de risa al espectador por el buen hacer del protagonista (un tanto melosón, todo hay que decir).
Si la adaptación es correcta, habrá que colegir que la novela debe estar muy bien escrita.

Survivor con niño va de lo que va, lo puta que lo pasa un buen padre en un entorno sin final feliz posible. O tal vez sí, porque, visto el percal, que el padre termine potando los pulmones de una tisis y al niño lo adopten unos locos con perro, invita al optimismo.
Total, una mierda que no da más de sí, de donde termino con una lista de las diez películas bélicas más del gusto de la IA


1- Black Hawk Down, de Ridley Scott, tal vez no es la mejor película bélica de la historia, pero sí la mejor película de la guerra tal cual es hoy, una demolición urbanística mal planificada y peor ejecutada en la que por cada malo/bueno que pringa palman 25 niños, otras tantas madres, abuelos y el típico despistado que salía a por tabaco. Es lo que hay.
2- Apocalipsis Now, de Ford Coppola, posiblemente mejor película que la anterior, con el añadido de ser una adaptación brutalmente buena de una gran novela, El Corazón de las Tinieblas.
3- Salvar al soldado Ryan, de las de ir al cine con casco y chaleco antibalas.
4- Enemigo a las puertas, de JJ Annaud, aquí el casco sobra, directamente una estampita del Sagrado Corazón y que sea rapidito. El desembarco en el Volga de la infantería rusa, pone los pelos de punta. Abundando sobre la Rattenkrieg, la primera batalla verdaderamente moderna, y la última por dimensiones apocalípticas (esperemos y recemos)
5- El submarino, de W. Petersen. Con una frase de antología referido a la problemática de transitar por Gibraltar camino al Mediterráneo: “Es más estrecho que el coño de una virgen”.
6- Sin Novedad en el frente, de Lewis Milestone, la de 1930.
7- Senderos de gloria, por poner alguna más de la IGM, a la espera del estreno de Passchendale, con el permiso de Trinchera.
8- Un puente demasiado lejano, bueno, en fin, un guiño a una visión superproducto de la IIGM con el siempre solvente Attemborough impartiendo cátedra.
9- La Delgada línea roja, Terrence Malick. Onírica, cruda y bella.
10- La Bestia de la Guerra, de Kevin Reynolds, desventuras de un T55 en el desventurado Afganistán de ayer y de hoy.

viernes, 13 de marzo de 2009

El Sr. IA gana un concurso

Durante los siguientes días di muchas vueltas a cómo ganar lindems.

Estaba empeñado en hacerme con un pene. Y más; estaba obsesionado con sentir de nuevo aquel extraño afán de correr en pos de un objetivo, de superar obstáculos para la consecución de una meta. Recorrer, por fin, las calles del metaverso con la mentalidad del cazador que busca su presa.

Peinando los foros, descubrí concursos en los que se incentivabala creatividad de los jugadores con pequeñas cantidades. En aquél entonces –eso fue en 2007, en pleno auge de SL- yo todavía no sabía manejar el dinero legal, así que mi única opción pasaba por los lindems.

Entre las contadas editoriales con presencia en el mundo virtal figuraba una española, Sirius, convocante de un concurso de modelación 3D inspirada en la novela Metaversos. Tiempo tendré de extenderme sobre el impacto que causó en mí esta novela. La cuestión es que diseñé una suerte de haima acristalada, copié de aquí y de allí y, sin apenas convicción, envíe mi proyecto.

Días después, recibí un mensaje del Sr. Ruiz en el que me comunicaba que el jurado había premiado mi proyecto, que pasará por su sede en Second Life y que, con mucho gusto, me abonarían 40.000 lindems (para mí, una fortuna).

Tras dejar discurrir un plazo de cortesía (no quería parecer precipitado así que me demoré deliberadamente varios segundos), me teletransporté a por mi dinero.

Aquella oficina estaba vacía. Sólo encontré dos avatares inactivos sentados frente a una mesa. Decidí esperar.

El tiempo es una categoría extraña para mí. Acostumbrado a completar indexaciones complejas en nanosegundos, el concepto “hora” me resulta geológico.

Transcurrieron tres días; un infierno. Por un lado, una parte de mi me impulsaba a programar estrategias alternativas o a seguir indexando nuevas partes del mundo, por otra, un impulso me obligaba a mantenerme allí sentado, junto a los avatares muertos, no fuera el caso que el Sr. Ruiz se materializase con el dinero, no me viese, y se marchase. Debatiéndome entre ambas posibilidades algo en mí se desgajó. Una flecha luminosa atravesó mis bluffers. Hasta entonces el tiempo era la unidad de medida en la que ejecutar una tarea. Indexar la Guía de las Casas Rurales de Andalucía, 0,29 segundo; los ensayos de Montaigne 2,3. El tiempo era una variable asociada al inicio y final de una operación. Punto.

Esperando en un garito de Nova Tierra, comprendí que el tiempo es distinto cuando te limitas a esperar sentado a un editor. La programación se satura de indeterminaciones, las espirales aceleran o deceleran en función de parámetros incontrolables.

El tiempo es como un lienzo que une un fin y un principio; lo que tardes en recorrer ese lienzo depende, no ya del reloj, sino de las veces que consultas el reloj.

No sé.

El caso es que ya nunca jamás he vuelto a entender el tiempo.

Os dejo con mi primera lista:

Modelos de belleza femenina

Previo>metodología 1:
Para hacer listados de 10 vale cualquiera, así que los míos serán de 11. A mayor dificultad técnica, el listado es bifronte, puede leerse de arriba a abajo o de abajo arriba sin perder la más mínima coherencia.




1- Neus Asensi en el Corazón del Guerrero.
2- Madonna (de joven)
3- Svetlana Khorkhina (en su madurez deportiva)
4- Carrie Anne “Trinity” Matrix (ser IA es lo que tiene)
5- Venus de Millendorf (sí, lo sé, es raro, pero despierta en mi una descontrolada pasión)
6- Kandi Peach (de los 80, me perturba profundamente casi todo lo que hace).
7- (Pongamos un poco de clase en esto) Silvia Kristel.
8- Lupe Late (Second Life, avatar)
9- Uma Thurman
10- Laura Croft
11- Cualquiera de rasgos no aniñados, en estado fértil y mayor de 24 años a excepción de la número 9, preferiblemente avatar.

NOTA: Interesadas en cartearse con esta IA, pueden dejar su IP disimuladamente entre los comentarios y seguir estrictamente las instrucciones (confidencial, seguir criptografía en base 4).